Mediando con la Locura.

SOCIEDAD 20 de diciembre de 2016 Por
¿Qué  variables conforman el  "status de salud" y  cuáles son  los  contextos en el sistema ambiental y el personal?
sufrimiento-y-dolor
Dibujo de la ilustradora mejicana Mónica Loya

Daniela A. Segovia

Ps. Social- Tec. Minoridad y Flia. Practitioner en Programación Neurolingüística.

 La OMS define la salud como: " El estado de absoluto bienestar físico, mental y social". Esta definición restringe lo individual como componente de salud y enfermedad.

Si lo pensamos desde la Psicología Social, la subjetividad para Pichón Riviere se juega en el adentro-afuera en el interior-exterior. Este posicionamiento subjetivo justamente tiene que ver con su concepción de salud que implica a un sujeto cognoscente. El proceso de socialización es concebido por Pichón Riviere, como un largo proceso de aprendizaje que da lugar a la conformación en cada subjetividad de un esquema referencial que va a denominar también "aparato para pensar la realidad". Este concepto va a dar cuenta de una estructura subjetiva que, producto de la socialización va a determinar la reproducción inconsciente que el sujeto lleva a cabo de las relaciones sociales que lo han conformado. El "esquema referencial" es lo que da cuenta de la reproducción de las condiciones de existencia que el sujeto lleva a cabo, reproducción, incluso, de sus situaciones de explotación o de sometimiento.

Este "aparato para pensar" nos permite percibir, distinguir, sentir, organizar y operar en la realidad.

Pero  ¿Qué Realidad se plasma en nuestra cotidianidad?

El sociólogo Mario Robirosa ha denominado a nuestro contexto actual como contexto de turbulencia, debido a la magnitud y celeridad de los cambios que acontecen en la sociedad actual. Esta característica de turbulencia modifica nuestra noción del tiempo. El tiempo se ha acelerado. El futuro se ha tornado inimaginable. Se planifica en función del presente pero se carece de una imagen de futuro. Esta situación de omnipresencia del presente hace que todo lo que importa acontece aquí y ahora. Se vive entonces en lo inmediato y por lo tanto todas las expectativas y todas las demandas son para el presente y se reclaman para el aquí y ahora.

Para E. Pichón Riviere la ausencia de un claro posicionamiento social promueve un desdibuja miento de la propia identidad. Ello produce ese cuestionamiento angustiante "No sé quién soy ni dónde estoy"

El sujeto en situación de incertidumbre, de angustia tiende a tomar medidas extremas, autoritarias. Tiende además a descreer de la tolerancia, la libertad, en síntesis, de la democracia.

Un horizonte social de amenaza, impuesto por un nuevo orden mundial y vehiculizado desde sus instituciones, ha sumido a millones de seres humanos en el terror de inexistencia, en situaciones de insignificancia, lo que implica un sufrimiento permanente y a veces inenarrable.

La ruptura de los lazos solidarios y el debilitamiento de las identificaciones son algunos  de los rasgos de una cotidianidad, en la que el otro, lo otro, aparece como peligroso, como rival a excluir o destruir. El autocentramiento, el encierro en la propia piel y los propios pensamientos, el individualismo exacerbado, la fragmentación social y subjetiva, las distintas formas de fundamentalismo, expresan las condiciones de existencia  en que encaramos la lucha contra el padecimiento, en una construcción compartida de salud. No podemos dejar de ver que también a estos movimientos de destrucción se le oponen conductas de oposición y transformación de lo hegemónico.

Entonces ¿Cómo se abordan estas escenas de devenires subjetivos fragmentados en pos de un Status de Salud Integral?

Empiezan a surgir también algunas voces reclamando el cuidado de la naturaleza y de la salud integral, global, holística, que considera todas las dimensiones de la persona y que entiende las relaciones dentro de un todo integrado, dentro de un entramado a modo de tela de araña donde naturaleza y condición humana están implicadas, donde la realidad se puede leer con un nuevo paradigma de interpretación saludable. Me estoy refiriendo al Eco Feminismo.

Refiere la conexión ideológica entre la explotación de la naturaleza y de las mujeres dentro del sistema jerárquico-patriarcal del que también la medicina es deudora y los sistemas sanitarios reflejo, aunque en evolución (médico varón, enfermera-auxiliar mujer). Desgraciadamente también la pobreza es femenina en el mundo, tiene especialmente rostro de mujer.

 El eco feminismo es un tipo de sabiduría que intenta recuperar el ecosistema y a las mujeres, sometidas a dobles dosis de esclavitudes y pobrezas. Indica un modo de aproximarse a la realidad y al conocimiento no reductible al discurso racionalista tradicional, dogmático, masculino.

Reconoce el influjo de la afectividad en el conocimiento: la emoción, el involucramiento apasionado en las relaciones interpersonales (diríamos empatía), para generar salud relacional.

  GEBARA, dice que promueve el autoconocimiento y el conocimiento recíproco incluyendo a los “nadies”, asume la complejidad, reconoce la dimensión política de lo individual y lo íntimo…

Este paradigma de lectura de la realidad constituye una propuesta humanizadora por considerar a la persona en su globalidad, a las personas realmente interrelacionadas. En este sentido, la salud no podrá reducirse a un simple buen funcionamiento de los órganos y de las funciones vitales, sino una experiencia de relación consigo mismo, con la naturaleza, con el propio cuerpo, con los demás, donde los valores evocan y realizan lo trascendente.

El eco feminismo puede ayudarnos a comprender lo que significa intervenir en los ámbitos de salud y de acción social, de manera holística, global, integral.

Como psicóloga social, me planteo el desafío de Mediar con la Locura, que se traduce en la fragmentación de los esquemas referenciales de las personas, que  produce un sentimiento de desamparo y orfandad. Se pierde la capacidad de compartir una significación de la realidad. No se visualiza cómo pueden articularse los proyectos individuales y los colectivos o sociales. Todo ello refuerza el encierro y la anomia. Me parece apropiado recordar la canción de María Elena Walsh:

 En el país de nomeacuerdo:

En el país de nomeacuerdo/ doy tres pasitos y me pierdo/ un pasito para allí/ no recuerdo si lo di/un pasito para allá/ Ay qué miedo que me da// En el país de nomeacuerdo/ doy tres pasitos y me pierdo/ un pasito para atrás/ y no doy ninguno mas/ porque ya ya me olvide/ donde puse el otro pie.

Como conclusión dejo esta premisa de la Psicología Social que tiende a vislumbrar y totalizar los contenidos acontecidos en esta reflexión:

Mediando con la Locura:

"Decía Pichón; quien se entrega a la tristeza, renuncia a la plenitud de la vida, y entregarse a la tristeza es quedar con la mirada fija en lo perdido y no poder ver lo que nace, lo que vive, lo que crece y que es antagónico a esa perdida. Agrega Pichón que la tarea es entonces planificar la esperanza. Es decir reconocer el valor subjetivo de los proyectos. Hay muchos que hoy, aunque sufran no se entregan a la tristeza y luchan para gestar y sostener para sí y para otros la esperanza... ...nuestro lugar desde la Psicología Social es estar al lado de esos... ...y aportar nuestro esfuerzo y compromiso para que superando la fragmentación, integrándonos, aunemos esfuerzos en un movimiento que tenga sentido para hacer otra la historia." Ana Quiroga