Jubilaciones: mujeres... ¡averiguar con tiempo!

SOCIEDAD 28 de julio de 2016 Por
MARTÍN PEREZ ACCHILI, ABOGADO ESPECIALISTA EN DERECHO PREVISIONAL, OPINÓ PARA TÉLAM SOBRE COMO SE APLICARÁ LA MORATORIA PARA QUIENES QUIERAN JUBILARSE A PARTIR DE LA NUEVA LEY DE REPARACIÓN HISTÓRICA QUE HOY FUE REGLAMENTADA POR EL GOBIERNO NACIONAL.
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ACCEDER A LA JUBILACIÓN

TÉLAM - Por Martín Perez Acchili (*)

Desde hace algunos años, las moratorias disimulan y resuelven todos los problemas de aportes de quienes quieren jubilarse. Pero eso sucede, como casi todo en materia previsional en Argentina, sin que la gente comprenda bien cómo funcionan.

Ello trae aparejado, a diario, inconvenientes como los que detallaremos a continuación, y que podrían impedir el acceso a la jubilación, aun con la moratoria en vigencia.

Es que, las moratorias, a través de su mecanismo, permiten al solicitante declarar una actividad laboral autónoma, en aquellos periodos de su vida donde no trabajó o no tiene aportes en blanco, y le permiten pagar ahora los aportes de dichos periodos.

Para ello, cada futuro jubilado solicitará se le calcule el total de aportes adeudados, y a través de un plan de moratoria, el Anses le descontará esos aportes en cuotas, restándolos del monto mensual de su jubilación.

La ley de Reparación Histórica recientemente sancionada, confirma, para alegría de quienes están próximos a jubilarse, la continuidad de las moratorias.

Sin embargo, para aquellas mujeres que no tienen aportes, la situación no está fácil, sencillamente porque hoy la moratoria ya no alcanza.

Ley 26.970 sobre moratoria (promulgada en 2014), establece claramente, que se podrán rellenar períodos desde que la mujer cumplió 18 años, hasta diciembre de 2003.

Es decir que quienes nacieron, por ejemplo en enero de 1957, al cumplir 18 años en enero de 1975, sólo podrán adquirir por moratoria 28 años y 11 meses de aportes hasta diciembre de 2003, y el tiempo faltante para llegar a treinta deberán ser aportes efectivos, efectuados con posterioridad a diciembre de 2003.

Como se ve claramente, a pesar que las señoras festejan con alegría la continuidad de la moratoria que vencía en septiembre, si no tienen un mínimo de aportes, no podrán jubilarse.

En este caso, bastará con anotarse como monotributista, en la categoría mas baja, y aportar mes a mes el tiempo faltante. Pero sólo lo podrán hacer a tiempo, quienes conozcan su situación con precisión.

Resulta entonces fundamental, que cada persona próxima a jubilarse, se acerque a consultar a las oficinas de Anses si cumplirá los requisitos o que tiene que hacer para lograrlo.

En el caso de los hombres, a partir del 19 de setiembre de este año, los hombres ya no podrán acogerse a la ley 26.970, que les permitía rellenar 30 años de aportes anteriores a diciembre de 2003 y así jubilarse sin problemas aun no teniendo ningún aporte. A partir de dicha fecha solo podrán utilizar la ley 24.476, que permite lo mismo pero hasta setiembre de 1993, si es que superan la evaluación socio-económica de la AFIP.

Es decir, que el año próximo, los hombres que hayan nacido en 1952, y hayan cumplido 18 años en 1970, sólo podrán jubilarse si tuvieran por lo menos siete años de aportes formales posteriores a septiembre de 1993, y si superan la evaluación socio-económica.

Asimismo, quienes hayan nacido en 1953 y se quieran jubilar al año siguiente, deberán acreditar por lo menos 8 años de aportes y así sucesivamente.

También se habla en estos días, que la ley consagra el derecho a cobrar una prestación por vejez (pensión universal para el adulto mayor) a los 65 años, con independencia o no que tengan aportes.

Esta situación, genera mucha tranquilidad en aquellas personas que al llegar a esa edad, ven muy lejana la posibilidad de alcanzar los años de aportes necesarios para jubilarse.

Al mismo tiempo, es muy habitual, que cada solicitante se preocupe por su cónyuge y la posibilidad que ante una fatalidad, este tenga asegurado su ingreso mensual.

Sin embargo, habrá que estar muy atentos en este caso, ya que esta prestación no generará derecho a pensión.

(*) Abogado especialista en Derecho Previsional.