EN FILIPINAS MULTARÁN A LOS ACOSADORES CALLEJEROS

Noticias 05 de julio de 2016 Por
El Ayuntamiento sancionará con multas de entre 1.000 y 5.000 pesos filipinos a cualquier hombre que acose física o verbalmente a una mujer
acoso
ACOSO CALLEJERO

LA VANGUARDIA - Gritar algo a una mujer por la calle en función de su aspecto o su vestimenta no es un piropo. O al menos así lo considera el Ayuntamiento de Quezon, la ciudad más poblada de Filipinas, que acaba de aprobar una norma que sancionará con multas de entre 1.000 y 5.000 pesos filipinos (20-100 euros) a cualquier hombre que acose física o verbalmente a una mujer.

Esta nueva normativa impulsada por ONU Mujeres Safe Cities tiene como eslogan la frase “Magastos mambastos”, que significa algo así como “portarse mal o ser grosero sale caro” y su objetivo es eliminar el acoso en los espacios urbanos para que las mujeres se sientan seguras.

El proyecto surgió a raíz de la preocupación de ONU Mujeres por la situación que se vive en estos países. “Sabemos el tamaño del problema”, aseguró Cookee Belen, la responsable de esta iniciativa en Filipinas. Tras realizar un estudio de diagnóstico en Quezon, las cifras fueron alarmantes:tres de las quintas partes de las encuestadas había sufrido algún tipo de acoso y una séptima parte, al menos una vez por semana. De estas, el 38% de forma física y un 70% de forma verbal. La situación se magnifica entre las jóvenes, ya que casi el 90% lo ha vivido alguna vez.

“Magastos Mambastos”

Desde hace años el alcalde de Quezon, Hebert M.Bautista, está luchando por la igualdad en su país y es por ello que ha decidido apoyar esta iniciativa y establecer una sanción para los infractores de entre 20-100 euros. Teniendo en cuenta que el sueldo mínimo en Filipinas se sitúa alrededor de los 200 euros, resulta una penalización bastante elevada y por ello la frase del eslogan “ser grosero sale caro”.

No obstante, pese a la voluntad de castigar a los acosadores, el alcalde y los propios promotores del proyecto saben que esta campaña tiene uncomponente más simbólico que sancionador, puesto que no es nada fácil denunciar a alguien que grita a una mujer, y probablemente serán una minoría los que se van a tomar la molestia de identificarlos.

Muchos hombres exageran haciendo reverencias a las mujeres en signo de respeto para que no les denuncien”
HEBERT M.BAUTISTA (Alcalde de Quezon).

Respecto a esto, Bautista explica que “habrá que evaluar el resultado en un tiempo para medir si ha descendido el acoso en las calles, pero lo que ya sabemos es que hemos conseguido generar un debate público, todo el mundo habla sobre “magastos mambastos” e incluso hace bromas: muchos hombres exageran haciendo reverencias a las mujeres en signo de respeto para que no les denuncien”.

El debate se ha llevado también a las redes sociales, generando miles de comentarios. “Lógicamente no todos están a favor, muchos han criticado la norma, pero es bueno que exista este debate”, ha concluido el alcalde.

Quezon se compromete al cambio

Con una población superior a tres millones de habitantes, Quezon se encuentra entre las ciudades más pobladas de las 16 que conforman el cinturón metropolitano de Manila. Actualmente registra una de las tasas más altas de pobreza urbana y de familias viviendo en parcelas que no cumplen las condiciones mínimas de habitabilidad.

Alumnos filipinos montan una balsa improvisada para ir a la escuela durante la apertura de clases en Las Pinas City, al sur de Manila EFE/EPA/FRANCIS R. MALASIG
Alumnos filipinos montan una balsa improvisada para ir a la escuela durante la apertura de clases en Las Pinas City, al sur de Manila EFE/EPA/FRANCIS R. MALASIG

El acoso y la violencia sexual ocurren cada día en los espacios públicos de Quezon, donde se registran altos niveles de desempleo, tráfico y consumo de drogas y atracos. En el caso de las mujeres, los robos acostumbran a llegar acompañados de violencia sexual.

Esta situación que vive la ciudad provoca que las mujeres no se sientan seguras al salir a la calle y opten por quedarse en casa. “Cuando veo a un grupo de hombres en mi camino, me da miedo y me cambio de calle, aunque tenga que caminar el doble. También hay muchas peleas por aquí. Por eso no salgo mucho de casa”, relata una joven estudiante de un barrio de Quezon a ONU Mujeres.

Actualmente, el programa de la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer se encuentra ya en una veintena de ciudades, tanto de países ricos como pobres, y varía según el lugar y la realidad local, adaptándose así a los problemas concretos de cada localidad.

Fuente: LA VANGUARDIA