Identidad de quiénes quedaron en Malvinas

Derechos Humanos 28 de junio de 2016 Por
JULIO ARO, EX COMBATIENTE DE LA GUERRA DE MALVINAS Y LA DECISIÓN DEL GOBIERNO PARA QUE EL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA IDENTIFIQUE A LOS SOLDADOS SEPULTADOS EN EL CEMENTERIO ARGENTINO DE DARWIN
SOLDADO ARGENTINO SÓLO CONOCIDO POR DIOS
SOLDADO ARGENTINO SÓLO CONOCIDO POR DIOS

TÉLAM- Por Julio Aro (*)

En 2008 volví a las islas luego de 26 años de la contienda bélica contra Gran Bretaña en la que fui protagonista como soldado. Ese viaje me sirvió para aliviar el peso del estrés post traumático de guerra y al mismo tiempo me puso frente a las tumbas de 123 compañeros que yacen bajo lápidas que dicen "Soldado argentino solo conocido por Dios".

De inmediato sentí que estaba ante una gran injusticia. Esos hombres habían ido a combatir con nombre, rostro reconocible, un número de DNI, y en la guerra no solo habían perdido la vida sino también su identidad. ¿Qué pasaba con las madres y padres que visitaban las islas y no encontraban la tumba de sus hijos para cerrar sus duelos? ¿Volvían al continente con qué sensación? Me puse en su lugar y una idea pronto se convirtió en objetivo: me propuse devolver la identidad a esos hombres.

Al regresar a Mar del Plata comencé a darle forma a esta iniciativa. Lo primero que tuve en cuenta fue comenzar a consultar a las madres y padres de Malvinas si estaban de acuerdo con esta idea. Empecé a contactar y visitar personalmente a varios de ellos, todos me fueron dando su visto bueno, pero al mismo tiempo me fueron comentando sus necesidades, el dolor por el olvido padecido durante años, sus angustias ante la falta de sus hijos, las desazones por no tener siquiera una tumba que indique donde yacen. Ante la visita a cada familia, asumía un nuevo compromiso, y me convencía más sobre la necesidad de trabajar en pos de concretar esto que algunos llamaron "locura".

En el mismo 2008, a partir de la gestión del veterano de guerra inglés Tony Davis, nos invitaron a dar una serie de charlas en Londres. Fuimos con José María Raschia y José Luis Capurro, ambos también ex soldados en Malvinas. Cada vez que los británicos me preguntaron qué fue lo que más me molestó al volver a las islas respondí siempre lo mismo: las placas que en el cementerio de Darwin dicen "Soldado argentino solo conocido por Dios". En una de estas charlas estuvo presente el ex coronel Geoffrey Cardozo, quien fue el encargado de brindarles sepultura a nuestros compatriotas. Cardozo nos brindó información fundamental: nos entregó una serie de documentos recabados por él mismo a medida que iba recogiendo los cuerpos diseminados en los campos de batalla. Estos papeles y ver el respeto que los británicos tienen hacia los combatientes argentinos, justificaron largamente ese viaje a Londres que a varios molestó porque fui a "estrecharle la mano al enemigo".

Al regresar al país decidimos constituir una fundación, la nombramos No me olvides. A partir de ese momento sentamos las bases para que la idea de recuperar la identidad para nuestros compañeros tuviese otro tipo de apoyos. Llamamos a nuestra iniciativa Proyecto ADN. Y así se concretó nuestro primer acercamiento a la periodista Gabriela Cociffi, quien se comprometió de lleno en esta causa y en 2012 le hizo llegar el propósito al músico Roger Waters, quien se interesó en el tema debido a sus convicciones antibelicistas, y en su visita al país para brindar una serie de recitales, se entrevistó con la presidenta Cristina Fernández y le comentó sobre nuestro Proyecto ADN y le acercó una carpeta con todos los datos recogidos hasta el momento por la Fundación No me olvides.

La mandataria argentina pidió a Naciones Unidas y a la Cruz Roja que intervinieran en esta causa humanitaria. De esta manera se comenzaron los primeros contactos con las autoridades del Reino Unido. A partir de ese momento comencé a sentir con mayor seguridad que íbamos a poder cumplir con nuestro compromiso a las madres y padres de Malvinas. Nunca perdí la convicción sobre este proyecto, a pesar de las mil vicisitudes que debimos atravesar, a nivel institucional y también personal. Pero los contactos y visitas continuas a decenas de familiares en todo el país mantuvo viva mi llama personal. Devolverles la identidad a estos hombres es mucho más que ponerle una placa con su nombre, es honrarlos, recordarlos, y permitir que sus padres y demás familiares cierren sus duelos como corresponde. Confieso que a través de los ocho años de lucha para seguir llevando esto adelante, el tema se convirtió en una terapia propia. Todo esto está registrado en el documental "Héroe corriente", del realizador marplatense Miguel Monforte. En este largometraje se narran en primera persona todos los acontecimientos aquí descriptos con lujo de detalles y testimonios directos.

El 24 de enero de 2013, Argentina y el Comité Internacional de la Cruz Roja suscribieron un acuerdo que otorga a esta institución facilidades en todo el territorio nacional para desarrollar sus actividades "en el marco de su mandato humanitario independiente, neutral e imparcial". Desde entonces se obtuvieron 169 muestras de sangre para cotejar el ADN de los progenitores con el de los cuerpos enterrados sin identificar. Este trabajo fue posible por la tarea mancomunada del Equipo Argentino de Antropología Forense, los ministerios de Justicia y Desarrollo Social y la Cruz Roja.

Hace pocos días la cancillería anunció que una delegación de la Cruz Roja fue autorizada por los gobiernos argentino y británico para llevar a cabo tareas técnicas de evaluación entre el 26 de junio y el 5 de julio y definir cómo será el procedimiento para la identificación de los argentinos enterrados hace 34 años en el cementerio de Darwin. Sólo me queda agradecer a las madres, padres y hermanos que confiaron en mi palabra cuando fui a verlos para contarles esta iniciativa, sin su fe y apoyo nada hubiese sido posible. Cuando algunos de ellos me dicen que ahora soy también hijo suyo, o me piden que si ellos no están en condiciones de hacerlo, sea yo mismo el que ponga la lápida con el nombre de sus hijos en Malvinas, la emoción y las lágrimas son incontenibles. ¿Cómo voy a fallarles? Esperamos que estos próximos pasos sean el comienzo del camino definitivo para que cada hombre enterrado en Darwin tenga la placa con su nombre, con todo lo que eso significa.

(*) Ex soldado combatiente en Malvinas. Presidente Fundación no me olvides, promotor del Proyecto ADN.