PERIODISMO FEMINISTA

AMAZONA, EL GRITO DE LA TIERRA

Perspectiva de Género 23 de agosto de 2019 Por
Mujer, alguna vez sentiste prenderte fuego y explotar por los aires de bronca?
AMAZONA
AMAZONA, EL GRITO DE LA TIERRA - Foto Joédson Alves - EFE

Por María Antú Villagra

Soñaste que tus pulmones reventaban de odio, en las injusticias, moriste de a poco, e incendiaste tanto que parecía que el fin del mundo estaba cerca, lo sufriste? Te callaste, aguantaste. Y volviste a sanar. Luchaste contra hombres, mujeres, humanos, situaciones, e injusticias. Eras la Amazona, esa que hoy grita. La epistemología de la palabra Amazona, te revolvió la sangre, las venas. Y si vos pudiste sentirlo, no te parece que la tierra y el mundo lo está poniendo en los ojos de todos? El significado de la tierra cuando habla, la existencia de las explicaciones antes de que todo reviente, estaban ahí dándote señales. Y hoy le duele a la humanidad la indiferencia que te hizo calar los huesos, y con lo que una vez más, no pudiste. “Si tu ser estalla será un corazón el que sangre”, dice Alberto Spinetta en la canción Durazno sangrando.Y es la tierra hoy, y éramos nosotras ayer, las que nos empoderábamos contra los conquistadores.

Quienes bautizaron así a las guerreras por la fábula de Capadocia, un estado guerrero en el cual los hombres no eran admitidos. Ellos iban en busca del Dorado y encontraron mujeres guerreras de un solo pecho para portar las armas, luchadoras incansables por nuestra naturaleza, capaces de dar y quitar vida, mujeres. La definición proviene del griego antigüo Amazón, si desde aquellos tiempos ya nos definían revoltosas y poderosas. Y en América Latina, a lo que hoy es el pulmón del planeta, lo definieron así.

La paradoja en tiempos de feminismo, es volver al inicio, ahí. A la palabra, seguir por los griegos, llegar a la conquista, y ubicarnos hoy donde crujen los árboles en llamas y el mundo llora. Y replantear que si la amazona fuera una catedral, es muy probable que el mundo se conmueva más, pero volvemos a la raíz, y a modo de reflexión quienes vinieron a evangelizar a los nativos, etiquetaron, y estigmatizaron al falso Dorado, Amazonas. Y desde ahí se sensibiliza y pone en peligro el mismo mundo, el planeta de todos, desde el atropello, desde el dolor, la tierra, la madre tierra, el sitio de las mujeres, llora.

Adriana Harguindeguy

Periodista, Mediadora, Diplomada en ComPol+Género, Miembro de #MujeresLideresAmerica, RIPVG, #NoSinMujeres Feminista

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