Crisis de refugiados: tema central en Cumbre de Ayuda Humanitaria

Derechos Humanos 22 de mayo de 2016 Por
EN UN CONTEXTO DE CAOS Y SUFRIMIENTO, EN MEDIO DE UNA CRISIS GLOBAL, EL SECRETARIO GENERAL DE NACIONES UNIDAS ESTÁ CONVOCANDO A UNA PRIMERA CUMBRE HUMANITARIA MUNDIAL QUE SE REALIZARÁ EL 23 Y 24 DE MAYO EN ESTAMBUL (TURQUÍA).
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CUMBRA AYUDA HUMANITARIA

Por José Xavier Samaniego (*)

El mundo está en una crisis global sin precedentes. En todos los continentes, poblaciones enteras abandonan su hogar a causa de guerras, violencia, persecución y violaciones masivas de los derechos humanos.

El objetivo de esta Cumbre es movilizar a la comunidad internacional para desarrollar una nueva agenda para la humanidad con el fin de salvar la vida de millones de personas y crear un mundo más seguro y humano. Es un llamado urgente a líderes, gobiernos y la sociedad en su conjunto de que asuman cinco responsabilidades básicas: prevenir y ponerle fin a los conflictos, respetar las normas de la guerra, no dejar de lado a nadie, trabajar de manera diferente para poner fin a las necesidades e invertir en humanidad. Estos se verán reflejados en un documento denominado "Compromiso de Acción" que será elevado a la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre.

La Cumbre Humanitaria Mundial llega en un momento clave para el Acnur. Actualmente se estima que hay más de 60 millones de personas refugiadas y desplazadas internas en nuestro planeta. Además, se estima que hay más de 10 millones de personas que no tienen nacionalidad y que por lo tanto son apátridas. En los últimos cinco años, han estallado o se han reactivado al menos 15 conflictos en África (Costa de Marfil, República Centroafricana, Libia, Malí, noreste de Nigeria, Sudán del Sur y, este año, Burundi), Oriente Medio (Siria, Irak y Yemen), Asia (Kirguistán, así como varias regiones de Myanmar y Pakistán), e inclusive en Europa (Ucrania).

En nuestra región también persisten situaciones de desplazamiento forzado en Colombia y en el denominado Triángulo Norte de América Central. Pocas de estas crisis se han resuelto y la mayoría de ellas continúan produciendo nuevos desplazamientos, generalmente causados por crisis políticas, violaciones a los derechos humanos y conflictos violentos.

Un día como hoy, 42.000 personas están abandonando su hogar para convertirse en refugiadas, solicitantes
de asilo o desplazadas internas. De manera cada vez más frecuente, la violencia desenfrenada les obliga a huir embarcándose en peligrosas travesías por mar o por tierra. En lo que va del año más de 190,000 refugiados y migrantes han llegado a Europa por vías marítimas y 1,361 han desaparecido o fallecido intentando hacerlo.

Más cerca de nosotros, decenas de miles de niños, niñas y adolescentes huyen de situaciones de extrema violencia que afectan a varios países de América Central. Cada vez más, estos menores viajan solos y en situaciones de extrema vulnerabilidad.

Es por esto que la Cumbre Humanitaria Mundial es una gran oportunidad para ubicar la problemática del

desplazamiento forzado entre las prioridades de la agenda política internacional en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que hacen hincapié en "no dejar a nadie atrás" y buscar así respuestas y acciones concretas de la comunidad internacional.

Acnur ha estado activamente involucrado en las consultas temáticas y regionales para la Cumbre, que fue un proceso de tres años de duración que alcanzó a más de 23.000 personas de 153 países. En el mismo, Acnur hizo especial énfasis en la necesidad de ir hacia un sistema humanitario que sea realmente universal, inclusivo y responsable; ubicando a las personas en el centro de la acción humanitaria y protección; la importancia de generar soluciones para situaciones prolongadas de refugiados; la necesidad de tener políticas innovadoras y modelos de coordinación, gestión, monitoreo y evaluación; y la mejora de los modelos de financiación humanitaria para satisfacer las necesidades que son cada vez mayores.

La Cumbre de Estambul brinda también una gran oportunidad para América Latina y el Caribe. Nuestros países tienen la posibilidad de reiterar el compromiso regional que se asumió a finales de 2014 mediante la adopción de la Declaración y el Plan de Acción de Brasil. Nuestra región puede mostrar al mundo que se pueden hacer las cosas de manera diferente. Ante las crisis regionales y globales, la respuesta debe siempre estar enfocada en la cooperación regional y la solidaridad con el fin de brindar protección a personas refugiadas, desplazadas y apátridas, así como promover soluciones duraderas a situaciones de desplazamiento forzado.

(*) Representante Regional del Acnur para el sur de América Latina.
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Fuente: Télam

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