BEATRIZ GENTILE : "Neuquén no era un desierto" en 1816

Locales 08 de julio de 2016 Por
PARA LA ÉPOCA DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA NEUQUÉN “NO ERA UN DESIERTO, AL CONTRARIO, ERA UN TERRITORIO HABITADO DONDE LAS PRÁCTICAS COMUNITARIAS DEL PUEBLO MAPUCHE YA TENÍAN UNA LARGA EXPERIENCIA EN ESTAS TIERRAS"
BEATRIZ GENTILE
BEATRIZ GENTILE - Foto de Archivo

TÉLAM - DECANA E HISTORIADORA DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DEL COMAHUE, BEATRIZ GENTILE  afirma que "muy lejos de pensarse cómo la historiografía argentina construiría -luego- la idea del desierto, Neuquén era un territorio habitado por el pueblo Mapuche, donde las prácticas comunitarias eran habituales, sobre todo vinculadas a la cría de ganado o la relación con la tierra”.

En el siglo XIX los habitantes originarios de estas tierras venían de un largo proceso que comenzó en el siglo XVI.

A este fenómeno lo llamó “Araucanización”, e implicó -agregó Gentile- las distintas corrientes de poblamiento Mapuche, habitantes originarios con una larga trayectoria y experiencia en los territorios".

La etapa que va entre los siglos XVIII y parte del XIX, se produjeron “relaciones interétnicas muy importantes entre la sociedad indígena y la Huinca (blanca)”, explicó la ex delegada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y agregó que “tendremos un siglo donde las prácticas de los parlamentos, el tráfico comercial y los acuerdos le dieron una experiencia de vida muy específica y particular” a la región.

Gentile recordó, respecto al sur del país, que estos “territorios estaban en conocimiento de las propias autoridades porteñas. La larga trayectoria de exploradores, viajeros, científicos hace de los siglos XVI, XVII, XVIII una época de mucha actividad en las tierras al sur bonaerense para poner un límite".

A pesar de ello, destacó que "durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807 el Cabildo de Buenos Aires recibió el ofrecimiento de los indios de la frontera, Valdivianos, Serranos, Pampas, Ranqueles, de disponer de 10.000 guerreros para defender el Río de La Plata de la invasión británica".

Y recordó que esta oferta “fue rechazada como una forma de no permitir el ingreso o la incorporación de estas sociedades al mundo que se empezaba a gestar en la colonia rioplatense".

Para la investigadora, de algún modo “la zona patagónica es una región inventada por esta Argentina pretenciosa del siglo XIX, un Estado-Nación que se expresa en el poderío sobre todo de Buenos Aires y desde donde convirtieron a la Patagonia en una idea de desierto”.

Gentile consideró que “se creó y naturalizó la idea de un desierto asociado a la barbarie como la justificación de ese genocidio” que se produjo años más tarde en “la mal llamada Conquista del Desierto”.

Como contrapartida de esta situación planteada por Gentile, la investigadora ratificó que Neuquén es una región que “empezó a manifestar una riqueza natural” con mayor ímpetu “en las primeras dos décadas del siglo XX, sobre todo con la aparición del petróleo y del gas como recursos fundamentales que complementaron esaa incorporación de las tierras al modelo agroganadero primario exportador”, concluyó la decana.