DÍA DEL PADRE: El desafío de festejar por partida doble

Historias 20 de junio de 2016 Por
Las nuevas familias que crearon a partir de que recibieron como un regalo la paternidad. Las historias de quienes transitaron la experiencia.
FAMILIAS HOMOPARENTALES
DISFRUTAR LA PATERNIDAD - FOTO DIARIO RÍO NEGRO

LAURA LONCOPAN BERTI PARA DIARIO RÍO NEGRO-

Neuquén- Leonel Cortes y Luis Hamada estaban en plena vinculación, una de las etapas dentro del proceso de adopción de un niño, su hijo, que hoy tiene 9 años. Compartía con ellos el día y a la noche regresaba al hogar, en Neuquén. Pasó por tres familias de acogimiento y dos hogares antes de llegar al suyo. El definitivo. Leo contó: “Todas las noches era un llanto y un planteo: ‘Bueno no me vengan a buscar más, si después me van a devolver’. Al segundo día le preguntaron por nuestros nombres, él nos lo recordaba, y lo señaló a Luis y dijo: ‘No me acuerdo el nombre, pero él es papá’”. Pensó, más tarde: “Cuando me asumí hice ahí mismo el duelo de tener hijos: ‘No voy a ser padre’, y de repente cuando te dan la oportunidad es un regalo”.

Las familias homoparentales, formadas por parejas del mismo sexo, existieron siempre, pero cobraron visibilidad pública tras la sanción de la ley de matrimonio igualitario en el 2010.

“Tenemos una gran ayuda. Mi padre tiene un vínculo muy especial con él, mi papá es refutbolero. Yo como buena marica no. Mi papá sigue entrenando todavía. Entrena uno en una cancha, otro en otra. Él orgulloso de su abuelo”, aseguró Leo. Luis se animó y dijo: “Nos anotamos para el segundo”.

Adrián Urrutia y Fabio Bringas adoptaron tres adolescentes de 13, 15 y 17 años que vivieron durante siete años en un hogar en Buenos Aires.

P-¿Ellos preguntaron alguna vez por qué tenían dos papás?

FABIÁN-En el caso de las chicas, cuando nos conocimos les comentaron que las posibles familias eran dos muchachos. En ningún momento dijeron que no. El varón se permitió dudar. Caímos en la cuenta de que a lo mejor no tenía idea de cómo podía llegar a ser tener dos papás gays.

ADRIÁN-Pidió hablar a solas con la trabajadora social y le preguntó cómo era el tema de los dos papás. Él no quería tener dos papás porque había sufrido mucha vergüenza en la escuela por estar en un hogar. Entonces no quería que lo cargaran en la escuela por tener dos papás.

No pasó mucho tiempo hasta que los Bringas-Urrutia recibieran una solicitud de amistad de su hijo por Facebook y comenzaran a ser familia. En aquellos días, donde todavía había visitas, uno de los chicos del hogar, que hoy tiene casi 13 años, lo tomó por la cintura a Fabio y dijo: “Por favor, ‘adoctame’”. No serían ellos sus papás, sino sus amigos Daniel Palacios y Marco Millapan. “Para él es muy difícil, no el tema de tener dos papás, para él lo complicado es ser adoptado. Incluso en el colegio ya le dijo a los amigos, a los compañeros, que tenía dos papás”, afirmó Daniel. Sostuvo: “Sigue el miedo de la pérdida, el abandono”.

Las tareas del hogar se distribuyen de acuerdo a la carga horaria que tenga cada uno, aunque dicen que hay gays que también son machistas.
“Dijeron que íbamos a degenerar a los chicos. Hay 21.000 niños en los hogares y ninguno fue abandonado por un gay o una lesbiana”
Adrián Urrutia es papá de tres adolescentes que vivieron en un hogar.
Dejaron de tener pesadillas
Adrián recordó que durante el debate de la ley de matrimonio igualitaria, la entonces senadora del Partido Justicialista, Hilda “Chiche” Duhalde, votó en contra porque dijo “que los gays ahora venían por sus hijos”.
“Yo todos los días veo cómo mis hijos dejaron de tener pesadillas, cómo dejaron de tener el ceño fruncido, cómo dejaron de mearse en la cama. Hay 21.000 niños en los hogares en la Argentina, ninguno de esos niños fueron abandonados por un gay o una lesbiana”, aseguró.
“La sangre no es lo que te hace familia, lo que te hace familia es otra cosa”, sostuvo Leo. E insistió con que todavía hay muchos baches, sobre todo en relación a que no existen licencias igualitarias.